Elegimos madera de olivo por su carácter, resistencia y belleza natural. Sus vetas irregulares y tonos cálidos hacen que cada pieza tenga una identidad propia imposible de replicar.
Trabajamos cada bloque respetando la forma natural de la madera, dejando que sus dibujos orgánicos sean protagonistas. Esto hace que el resultado final no sea solo un producto, sino una pieza con historia.
Además, es una madera muy duradera, lo que garantiza productos sólidos, resistentes y pensados para durar en el tiempo sin perder su esencia.